Hannah Einbinder y Gillian Anderson protagonizan el terror queer 'Teenage Sex and Death at Camp Miasma'
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Los Angeles, 31 de julio de 2026.- Hannah Einbinder y Gillian Anderson asistieron este 30 de julio al estreno en Los Ángeles de la película 'Teenage Sex and Death at Camp Miasma', un filme de terror escrito y dirigido por Jane Schoenbrun. La cinta, que llegará a los cines el próximo 7 de agosto, marca el tercer largometraje de Schoenbrun después de 'We're All Going to the World's Fair' e 'I Saw the TV Glow'.
La trama sigue a una directora queer, interpretada por Einbinder, quien se obsesiona con reclutar a la 'final girl' original de una franquicia slasher, papel desempeñado por Anderson, para un reinicio. Sobre su participación en proyectos de este tipo, Einbinder declaró: "Juro que ellos me eligen, yo no los elijo". Al ser cuestionada sobre esta dinámica, añadió: "Me encanta, estoy totalmente a favor".
Para construir la relación entre su personaje y el de Anderson, Einbinder mencionó que se inspiró en el "canon psicosexual" de películas como 'Secretary', 'The Duke of Burgundy' y 'Crash' de David Cronenberg. Por su parte, Anderson confesó que anteriormente había jurado no ver películas de terror debido a una mala experiencia en su juventud.
"Había kind of sworn off horror films because of a bad trip watching one when I was very young, so I didn't even really understand about final girls and the cultural importance of final girls" (Había prácticamente descartado las películas de terror por una mala experiencia viendo una cuando era muy joven, así que ni siquiera entendía realmente sobre las 'chicas finales' y la importancia cultural de las chicas finales), explicó Anderson. La actriz detalló que fue hasta conversar con Schoenbrun que comprendió lo que representaban estos personajes y la nueva visión de la directora, lo cual le "voló la cabeza".
Schoenbrun reveló que el nombre de la película se le ocurrió un día y construyó la historia alrededor de él. El director señaló que buscaba hacer una obra "realmente fiel a esa experiencia y todo el desorden sangriento", similar a como sus trabajos anteriores reflejaron partes de su experiencia personal. "Creo que sabía que quería hacer una película sobre llegar a ser sexualmente y en mi cuerpo después de la transición, eso es más o menos lo que estaba pasando en mi vida en ese momento", dijo Schoenbrun.
El cineasta agregó que eligió la palabra 'teenage' (adolescente) porque se sentía como uno: "Tenía 35 años pero estaba experimentando lo que la gente llama segunda pubertad y sentía: 'Oh, esto es de lo que todos han estado hablando'". Anderson, por su parte, admitió sentirse terrible por haber cerrado su mente al género, aunque expresó interés en revisitarlo con una nueva perspectiva, a pesar de estar "aterrizada".


